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La detección metálica es mucho más que un hobby. Cuando se utiliza de forma responsable, autorizada y en colaboración con equipos científicos, se convierte en una herramienta de gran valor para la investigación arqueológica y la conservación del patrimonio histórico.
Un claro ejemplo de ello es la nueva campaña de investigación arqueológica que la Universidad Autónoma de Madrid está desarrollando en el entorno del Castillo de Montilla (Córdoba), un proyecto en el que ha participado nuestro CEO, Jesús Condom, colaborando en las labores de prospección mediante detección metálica.
Un proyecto para comprender la historia de la antigua Hispania
La investigación forma parte de un proyecto de I+D financiado por el Ministerio de Ciencia y Universidades y está dirigida por el arqueólogo Javier Moralejo. Su objetivo es profundizar en el conocimiento de la resistencia de las poblaciones ibéricas frente a la presencia romana y estudiar el proceso de romanización de la Campiña cordobesa.
La campaña amplía los trabajos iniciados anteriormente en la población de Montemayor (Córdoba), lugar donde se asentaba la antigua ciudad de Ulia Fidentia, y centra ahora su atención en el territorio de Montilla, donde los investigadores buscan comprender mejor el conflicto que enfrentó a Julio Cesar y los hijos de Pompeyo en la Segunda Guerra Civil Romana.
La importancia de la detección metálica en la arqueología
En este tipo de investigaciones, la detección metálica desempeña un papel fundamental. Mediante técnicas de prospección autorizadas, usando el detector de metales como el nuevo ICON de XP , es posible localizar objetos metálicos que permanecen dispersos y ocultos en el territorio, y cuyo estudio no sería viable mediante una excavación arqueológica al uso.
Entre los hallazgos que pueden localizarse se encuentran:
- Monedas antiguas.
- Proyectiles de honda.
- Restos de armamento.
- Hebillas y elementos de equipamiento militar.
Objetos de y para la guerra, utilizados por las poblaciones de la época.
Cada uno de estos restos materiales, aporta información esencial para reconstruir este acontecimientos históricos, e identificar sobre el terreno el movimiento de las legiones, y localizar los escenarios donde el conflicto se hizo más intenso.
Tecnología y experiencia al servicio de la investigación
La arqueología moderna combina el conocimiento histórico con las tecnologías más avanzadas, como la del detector de metales ICON y el propointer MI-6, son ideales para obtener resultados cada vez más precisos.
El uso de detectores de metales como herramienta al servicio de la investigación arqueológica, en muchos casos permite optimizar el tiempo de investigación, e incluso abordar estudios que de otro modo serían difícilmente viables.
No se trata únicamente de encontrar objetos, sino que es necesario registrar con precisión el lugar de su hallazgo, lo que permite a posteriori su correcto estudio y contextualización histórica, y que puedan aportar información científica de valor.
Una afición con un importante valor científico
Miles de aficionados disfrutan de la detección metálica como hobby, explorando el campo y aprendiendo sobre historia. Sin embargo, es importante recordar que el verdadero valor de esta actividad reside en practicarla siempre respetando la legislación vigente y el patrimonio cultural.
Las campañas arqueológicas como la desarrollada en Montemayor y Montilla, demuestran cómo la colaboración entre especialistas, instituciones y profesionales de la detección metálica contribuye a ampliar el conocimiento sobre nuestro pasado y a preservar un patrimonio que pertenece a toda la sociedad.
Orcrom, comprometidos con la detección metálica
En Orcrom llevamos años apostando por la tecnología de detección metálica y colaborando con profesionales que comparten nuestra pasión por la historia, la investigación y el uso responsable de estos equipos.
Nos sentimos especialmente orgullosos de la participación de nuestro CEO, Jesús Condom, en esta campaña de investigación de la Universidad Autónoma de Madrid, una iniciativa que pone de manifiesto cómo la detección metálica puede convertirse en una herramienta imprescindible para descubrir, documentar y conservar nuestro patrimonio histórico.
Porque cada señal puede esconder una historia y cada hallazgo, realizado con rigor y responsabilidad, nos ayuda a comprender mejor quiénes fuimos.


